New Balance se alía con Intel para su reloj deportivo

15015960211934

  • Nike y Apple comenzaron las alianzas entre marcas tecnológicas y deportivas; ahora NB continúa la tradición con un reloj muy especializado

Lo admito sin ningún tipo de pudor: no soy el público objetivo del reloj Run IQ de New Balance. Es cierto que procuro caminar a paso vivo entre seis y diez kilómetros al día, pero no corro ni me preparo para maratones ni monto en bicicleta, y el equipo que ha desarrollado la marca deportiva New Balance con Intel está pensado para deportistas exigentes.

Hecha esta salvedad, sobre el papel, sin desembalar el reloj y poniéndome en el papel de un deportistas, las expectativas son muy altas. El Run IQ lleva GPS incorporado, pulsómetro, conectividad wifi y bluetooth, es sumergible hasta cinco atmósferas de presión (permite natación), tiene un almacenamiento interno de cuatro gigas para música, pantalla grande (1,39 pulgadas) con tecnología AMOLED y una resolución de 400 píxeles, el sistema operativo es Android Wear y es compatible con Strava.

Todo bien, excepto que yo no tenía cuenta de Strava por lo que he escrito en el primer párrafo: ¿para qué iba a tenerla si no me dedico a correr? Aquí vino el primer engorro de los pasos de configuración. Hay que crear una cuenta de Strava.En principio, vale con una básica, aunque hay características de las que sólo se puede disfrutar si se cuenta con una Premium. Ya sabéis: Premium=Pago.

Al abrir la caja del reloj deportivo (e insisto en lo de deportivo) la sensación es que es muy grande. En cuanto relativizamos y lo comparamos con otros equipados con Android Wear, no lo es en absoluto. Por el tamaño… ¿será pesado e incómodo? La respuesta es un doble no. No es pesado y es bastante ergonómico a pesar del tamaño de la esfera. Otra cosa es cuando se compara con relojes no deportivos (en principio) como el Apple Watch. En este caso, sí es apreciable la diferencia de volumen.

Lo primero que se pide a un dispositivo de esta categoría es que las mediciones sean adecuadas. He ido comparando distancias recorridas y ritmo cardiaco con un par de relojes más y está en rango. Tiene una precisión similar a la de un gps con pulsómetro de pecho.

Lo segundo que exigimos es que el uso sea sencillo e intuitivo. Lo segundo no lo es: hay que saber antes para qué sirve cada uno de los tres botones que lleva y qué gestos se deben hacer sobre la esfera, pero es un proceso de aprendizaje rápido que se supera con un tutorial. El botón superior activa el ejercicio, deslizando la pantalla de izquierda a derecha vamos cambiando de carrera a latidos, a cadencia y a número de vueltas…

Otra cosa es el dominio de los resúmenes y estadísticas de final de carrera. Completísimos y también complejísimos para un profano como el que firma este artículo.

Para lo que no hay que ser un experto es para comprobar la duración de la batería, por ejemplo. Es un punto clave en todos los dispositivos electrónicos autónomos, importantísimo en los móviles, pero no menos vital en los relojes inteligentes.

La batería de iones de litio del Run IQ es de 410 miliamperios y le da una autonomía de un día de uso como reloj con notificaciones (claro, emparejado a un móvil también muestra en la pantalla del reloj los mensajes entrantes desde distintas fuentes).

Otra cosa es si lo usamos realmente como reloj de entrenamiento; cuando se activa el GPS y el pulsómetro la autonomía se ve muy comprometida y se queda en niveles por debajo de cinco horas. Es, sin duda, el aspecto más importante que deberían retocar en futuras versiones New Balance e Intel.

La pantalla AMOLED se ve bien tanto en interiores como en exteriores, incluso cuando le da directamente el sol. Es otro punto clave. Cuando estás realizando una actividad normal, puedes girar el reloj si le da el sol de lleno y no ves bien la pantalla, pero si estás en plena carrera o entreno, necesitas controlar tiempos, ritmo y pulso de un vistazo y sin parar.

Siendo como es un reloj apto para nadar (5 atmósferas le permitiría una inmersión de 40 metros), echo también en falta una aplicación propia para practicar este deporte. Y si lo que quieres es escuchar música mientras corres, tienes cuatro gigas de almacenamiento, suficientes para 50 horas de canciones.